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Peugeot 307 cc,
tentación al máximo
Por:
Guillermo Vega Armenta
La inmortalidad
como deseo, la atracción como pasión. Signos
inalienables del ser humano que se materializan en su haber
con formas y propósitos definidos, que al conjugarse
se reflejan en su mundo, en el arte, en los autos.
El automóvil como sinónimo de
personalidad, estatus, modernidad. Como extensión del
hombre traducida en potencia, distancia y belleza. Ese es
el sentido del Peugeot 307 cc. Porque si bien la garra felina
ya había dado visos de perfección en sus versiones
hatchback, break y SW, sabíamos que faltaba el toque
final.
Después de todo, así pasó
con el 206, porqué no habría de serlo con el
modelo compacto de la firma francesa donde a diferencia de
su hermano menor convertible, cuenta con un mayor espacio
interior para las plazas traseras, convirtiéndolo así
en un objeto del deseo ahora que el verano con su sol y clima
abundantes tomarán por completo esta región
del planeta.
PRESTACIONES SIN LÍMITES
El Peugeot 307 cc es un atractivo sedán
(porque los calificativos es lo que mejor le sienta) que oscila
entre los 300 y los 340 mil pesos de precio. Disponible en
versión manual y automática tiene entre sus
atributos un techo rígido que oculta la versión
convertible y que se pliega sólo con el toque de un
botón.
Proveniente de la planta de Sochaux, Francia,
donde se construyen un promedio de 230 unidades diarias, el
fabricante galo tiene la expectativa de vender 60 mil unidades
anualmente en todo el mundo.
Al ser un derivado del 307, comparte un gran
número de componentes que incluyen un motor de cuatro
cilindros y 2.0 litros que entrega una potencia de 136 caballos
de fuerza a seis mil revoluciones por minuto, acoplado a una
transmisión manual de cinco velocidades o a una caja
automática secuencial Tiptronic de Porsche.
Por supuesto, la seguridad no quedó fuera para un modelo
que logró cuatro estrellas en las pruebas de choque
EuroNCAP, con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas
y sistemas de estabilidad (ESP), antibloqueo de frenado (ABS),
asistencia en freno de emergencia (AFU) y reparto de fuerza
de frenado (RFF).
No obstante, posee cualidades únicas
que en primera instancia podrían pasar desapercibidas,
como son los 14 centímetros más de largo que
esta versión tiene y el marco del parabrisas con tubos
de acero fijados desde el piso que se combinan con toda una
estructura tubular diseñada para absorber la energía
en caso de choque o vuelco.
Esto último por supuesto significó
unaumento de peso de 80 kilogramos en su peso bruto vehicular,
misma que le confiere una estabilidad mayor cuando se pretende
viajar a altas velocidades, si es que hay alguien que no caiga
en la tentación de correr cuando se encuentre frente
al volante de este león motorizado y alcanzar 204 kilómetros
por hora con caja automática o 207 kilómetros
en la manual.
Ahora que si se desea, puede optarse por una
configuración especial de motor con 175 caballos de
fuerza y así llegar a sentir el viento a 225 kilómetros
por hora.
Por eso mismo, su manejo es el de un típico
europeo, con diversión garantizada hasta en los caminos
difíciles, donde se pone a prueba la geometría
de la suspensión delantera independiente de triángulo
transversal y barra estabilizadora, que se combina de manera
formidable con el esquema de brazo longitudinal y barra de
torsión del eje trasero, para un óptimo agarre
en curvas.
De su aspecto, ya poco se puede decir, pues
todo salta a la vista, ya que los diseñadores de Peugeot
se caracterizan precisamente por su vanguardia en diseño
que mezcla tendencias elegantes de un coupé con un
atrevido deportivo, verificables en el techo acristalado y
rines de 16 o 17 pulgadas.
En la parte trasera se pueden distinguir una
nueva tendencia en diseño de luces de forma trapezoidal
con leds integrados que le dan una apariencia inconfundible.
Al interior, el juego de tablero y tapicería
en dos colores lo vuelven más original y a diferencia
del 206, no importa si el techo está plegado o no,
el volumen de la cajuela sigue siendo impresionante, con 350
litros en versión coupé y 204 litros en convertible,
cualidades que junto a las demás sacan a flote esos
instintos tan característicos de un ser humano, aunque
se esté a bordo de un felino. 
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