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A la carga
Renault Kangoo
Por:
Miguel Angel Castillo O.
En Inglaterra,
una serie animada con figuras hechas a plastilina muestra
las aventuras de un contratista independiente que realiza
trabajos de mantenimiento en compañía de su
inteligente perro. El nombre de dicho programa de televisión
es “Las aventuras de Wallance y Gromit”, personajes
que fueron seleccionados por Renault para un comercial de
promoción de la furgoneta Kangoo.
Kangoomatic se llama dicho anuncio, precisamente
por la versatilidad que proporciona este vehículo ligero
al más puro estilo de esas lavadoras que les cabía
todo sin problemas de dañarla ni por dentro ni por
fuera.
Emulando al marsupial australiano que viajaba
con su cría dentro de su bolsa, la Kangoo resulta simpática
desde el nombre hasta su aspecto, un tanto infantil.
Pero eso no quiere decir que en el trabajo no
se comporte seriamente, pues su capacidad volumétrica
y su diminuto tamaño lo vuelve ideal para aquellos
cuya profesión se desarrolla en el ámbito de
prestación de servicios con el traslado de materiales,
igual que el famoso Wallace.
No obstante, Renault quería ir más
allá cuando se propuso traer a este pequeño
galo, luego de un estudio dentro del mercado de las furgonetas
ya estructuradas como tal y como una evolución de esas
modificaciones y adaptaciones de pickups pequeñas con
caja montada a posteriori o de las que derivaban de un modelo
subcompacto pero sin bastante rigidez en el chasis.
Daniel Martínez Ruiz, jefe de producto
del modelo Kangoo, dice que este modelo es una buena opción
para aquellas compañías que cuentan con flotas
de vehículos ligeros, como es el caso de Bimbo, y que
dependiendo de su aceptación, podrían ampliar
su gama de camiones ligeros hasta llegar a introducir el Master
o el New Traffic (ambos furgones competencia de la Sprinter
de Mercedes-Benz).
Las características básicas de
Kangoo son un motor de 1.6 litros con 110 caballos de fuerza
y una capacidad de carga de 800 kilogramos con tres metros
cúbicos en volumen, pensada más para productos
de bajo peso y alto volumen que aprovechen la altura interior
del compartimiento, pues de sobrepasarse, el comportamiento
del vehículo cambiará, sobretodo en los cambios
de velocidades, donde se oirá y sentirá forzada.
Su rendimiento de combustible es de 10 kilómetros
por litro en ciudad y de 12.4 en carretera.
El equipamiento puede ir de lo más austero
(Kangoo Express) hasta una verdadera personalización
del vehículo (Express Pack), con aire acondicionado,
compartimientos portabultos, canastillas para la zona de carga,
deflectores de aire, protección de teflón para
el piso, enganche de arrastre, radio con casete y control
de frecuencia y audio al volante, entre otros.
Quizá lo más atractivo de las
furgonetas sea que se conducen como automóviles, pues
el campo de visión es similar (sólo un poco
más alto y eso es una ventaja) y a pesar de tener un
punto ciego como todas las unidades de carga eso no le quita
funcionalidad.
De igual forma, los accesos al interior del
compartimiento son más provechosos gracias a la puerta
lateral corrediza y las de atrás que se abaten a 180
grados.
Para este año, la firma del rombo estima
vender un aproximado de 650 unidades, aunque los resultados
de Volkswagen con la VW Van y Peugeot con la Partner, en ese
periodo, han excedido sus expectativas y la calle es un buen
lugar para observarlo y comprobarlo, pues más que las
pickups pequeñas (Tornado, Courier) estás se
reproducen como hongos.
El precio para la versión sencilla es
de 126 mil pesos, mientras para la equipada es de 136 mil
pesos.
En México se ofrece con motor a gasolina,
aunque en Europa hay versiones a diesel.
Asímismo, de inicio es sin ventanas traseras
(por seguridad de la mercancía), aunque dependerá
de los consumidores si llega una versión con cristales
hasta en los costados, conforme vaya dándose el fenómeno
Kangoomatic y quizá así no tarden en llegar
versiones más estilizadas que ya se usan en Europa
como la versión para pasajeros o incluso con tracción
4x4 para fines recreativos. 
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