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Nuevos conceptos Aire-Tierra
Carga Aérea,
el patito feo de la
aviación mexicana
•Pérdida de terreno ante las
empresas extranjeras
•Pasajero de segunda, en las aerolíneas nacionales
•Estancamiento desde finales de los 90sumario
Por:
Simón García R.
Prácticamente
estancada desde finales de la década de los 90s, y
ahora en franco retroceso, el transporte de carga aérea
en México, ha sido por siempre, un negocio secundario
en la industria de la aviación. En contraste, en las
más diversas regiones del mundo se registra una gran
actividad, tanto aeroportuaria, como en flotas exclusivas,
con aviones de altos tonelajes para incrementar la infraestructura
de carga aérea, y atender a una demanda que, según
todos los pronósticos, registrará crecimientos
extraordinarios, en los próximos años.
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Fuente:
Dirección de
Aeronáutica Civil de la SCT |
En México, es notoria la pérdida
de terreno por parte de las empresas nacionales frente a las
extranjeras, principalmente debido a que no existe un interés
genuino por incrementar las flotas de aviones exclusivos para
transporte de carga aérea, por lo que la mayor parte
de la carga sigue viajando en la “panza” de aviones
comerciales.
Una señalada característica del
subsector, encontrada al analizar la información estadística
de la Dirección General de Aeronáutica Civil
(DGAC), es la preponderancia de los servicios regulares sobre
los de fletamento, donde los primeros representan poco más
del 93% de las operaciones en el ámbito doméstico,
y más del 77% en el internacional.
A este respecto es conveniente señalar
que la práctica común actual es transportar
la carga en el compartimiento de equipaje de los aviones de
pasajeros, aprovechando el espacio remanente. Por eso, cuando
se hace referencia a los servicios regulares, se está
hablando de la infraestructura del transporte de pasajeros,
donde la carga “es el pasajero de segunda clase, que
no se queja si lo dejas en tierra, por falta de espacio, o
por restricciones de peso” como comúnmente se
dice en el medio aeronáutico.
Esta situación ofrece una idea clara
del carácter secundario que el transporte de carga
tiene para el país. No es de extrañarse, entonces,
que desde finales de la década de los 90s, no se haya
podido superar la cifra del medio millón de toneladas
de carga transportada por avión. Y es que de las operaciones
totales que se realizan en los aeropuertos nacionales tan
sólo el 1.3% son de carga.
En el año 2003, tanto empresas nacionales como extranjeras
transportaron 497 mil 005 toneladas, lo cual representó
un crecimiento promedio aproximado de 1.8%, con respecto al
año 2002, cuando se transportaron 488 mil 202 toneladas.
Este débil crecimiento se debió
a que las empresas nacionales retrocedieron en el volumen
transportado, con respecto al año anterior, y sólo
las extranjeras registraron un ligero crecimiento positivo.
El año pasado, las empresas nacionales
movilizaron un total de 195 mil 75 toneladas, lo cual representó
un retroceso aproximado de 3.86% con respecto al año
2002, cuando estas mismas empresas transportaron 202 mil 906
toneladas.
Entre tanto, las empresas de aviación
extranjeras transportaron un total de 285 mil 296 toneladas
en el año 2003, lo cual representó un crecimiento
aproximado de 1.58% con respecto al año 2002, cuando
el volumen de carga transportada fue de 280 mil 861 toneladas.
Para un país como México, con
una privilegiada ubicación geográfica, medio
millón de toneladas de carga aérea, es nada.
“El transporte de carga vía aérea en México
es prácticamente inexistente, y es por eso que esta
industria representa un gran potencial”, señaló
recientemente Jean Yves, director de Operaciones del Grupo
Aeroportuario Centro Norte (OMA), en cuyos 13 aeropuertos
se ha iniciado una serie de inversiones para mejorar la infraestructura
de carga.
Por otro lado, con el nacimiento de la década
en curso, comenzó a registrarse una serie de pequeños
avances y retrocesos en los volúmenes de carga, que
distan mucho del extraordinario crecimiento de los años
90s, cuando, según cifras de la Secretaria de Comunicaciones
y Transportes (SCT), la tasa de crecimiento promedio anual
se ubicó en 12.5%. Son estos avances y retrocesos los
que han llevado a un estancamiento de la carga aérea,
en los últimos tres años, y que seguramente
se prolongará, por lo menos un par de años más.
Es interesante notar, que sólo aquellas
empresas que introdujeron aviones exclusivos de carga, en
ese periodo, como es el caso de Estafeta Mexicana, y Aero
Unión, lograron crecimientos extraordinarios. En el
caso específico de Estafeta, su división de
carga aérea pasó de 8,655 toneladas en el año
2001, a 17,723, en el 2002, y a 21,597 en el 2003. ¿La
clave? La introducción de dos nuevos aviones en ese
periodo.
El caso de Aero Unión, también
es significativo: en el año 2001 transportó
4,310 toneladas; en el 2002, pasó a 9,817, y en el
2003, pasó a 27, 853 toneladas. La clave, nuevamente,
la conformación de una flota exclusiva de carga.
Aeromexpress, en cambio, que es la división
de carga del grupo CINTRA, cayó de 16,892 toneladas
en el año 2002, a sólo 6,425, en el 2003. En
el año 2001, esa empresa había transportado
13,970 toneladas.
En espera de que las empresas de aviación
se decidan a buscar una mayor participación en el mercado
de la carga aérea, que a nivel mundial es de unos 62
millones de toneladas, los diversos grupos aeroportuarios
del país, están haciendo inversiones que totalizan
unos 250 millones de pesos, para mejorar su infraestructura
de carga. Fernando Chico, accionista mayoritario de Asur,
señala que ese grupo reveló que creará,
a partir de este año, una área de carga que
capte un mayor volumen de mercancías de importación
y exportación en las terminales de Veracruz, Mérida
y Cancún.
Por su parte, voceros de OMA indican que el
grupo invertirá unos 50 millones de pesos en este año,
en infraestructura para carga en los aeropuertos de Monterrey,
Reynosa, Chihuahua y Ciudad Juárez cuyo propósito
principal será atender el servicio de importación
y exportación de la industria maquiladora de la región.
Por su parte, el Grupo Aeroportuario del Pacífico
(GAP) invertirá unos 100 millones de pesos en su área
de carga con el fin de expandir sus operaciones del segmento
en los aeropuertos de Hermosillo, Guadalajara y Tijuana.
Habrá que ver quiénes lo harán
de verdad, y qué cantidades reales se invertirán
para atender a la industria de la carga aérea, que
tanta necesidad de infraestructura tiene en nuestro país.

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