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CPV de “patito feo”
a cisne
Transportes Cuauhtémoc transforma
al operador portuario CPV en una compañía más
eficiente y con ánimos de crecer su participación
de mercado en el competido puerto de Veracruz
Por:
Osiel Cruz
VERACRUZ, Ver.-
La historia de la empresa Corporación Portuaria de
Veracruz (CPV), es nueva (poco más de un año),
pero ello no significa que su presencia en el principal puerto
del Golfo de México pase desapercibida. Cómo
ignorar a una compañía que, si bien es pequeña,
en el último año creció un 45% su movimiento
de carga, y más cuando estos resultados se están
dando a partir de lo que antes fue el “patito feo”
entre las terminales operadoras de este puerto, la extinta
CTV.
El pasado de su antecesora, recuerda su director,
Gustavo Jiménez, no era otro más que “el
de una firma que no tenía equipamiento, que no realizaba
inversiones, que tenía muchas limitantes y aunque sus
obreros eran gente muy capacitada, no podían hacer
mucho para alcanzar altas productividades”, en otras
palabras, un pasado como para ocultarlo debajo de la alfombra.
El radical cambio en imagen, en el servicio y
en su infraestructura que está sufriendo hoy la empresa,
tiene su génesis en la filosofía que le ha impreso
el nuevo grupo controlador del 100% de sus acciones, la firma
Transportes Cuauhtémoc, una de las dos compañías
de autotransporte más grandes del país y cuya
calidad de servicio es ampliamente reconocida.
Gustavo Jiménez, es a quien le ha correspondido
encabezar el equipo que ha instrumentado los cambios que en
poco más de un año han logrado una transformación
palpable de este operador portuario para enfilarlo por el
camino de la productividad y la competencia.
Jiménez, confirma que el objetivo general
de la iniciativa en la que un equipo más compacto (compuesto
por 335 personas entre obreros y administrativos), se ha enfocado,
es consolidar a la empresa en esta nueva etapa, ubicándola
a la altura de las mejores compañías portuarias
de carga general a nivel nacional y al estándar de
las internacionales.
En esa dirección, dice, los nuevos propietarios
han invertido 40 millones de pesos en la adquisición
de modernos equipos especializados para los diferentes tipos
de carga que se manejan como son los graneles agrícolas
y minerales, contenedores, autos y chatarra, además
de la modernización de los sistemas de cómputo.
“Todo ello ha tenido su impacto favorable en el incremento
de nuestros índices de productividad”, dice.
Estas inversiones han tenido un reflejo positivo
también en el ánimo de los trabajadores, lo
cual se ha conjuntado para permitirle a CPV pasar de controlar
el 4% del total del mercado de carga en el puerto, al 5.7%
en este primer año de operaciones bajo la nueva administración,
de acuerdo con las estadísticas de Jiménez.
La meta, asegura, “es alcanzar el 10% del total del
volumen manejado por el puerto”, y para ello se continuará
con un plan de inversión en nuevas oficinas, almacenes,
equipo de cómputo y sistemas que le permitan a los
usuarios tener acceso a información de sus cargas a
través de Internet.
Para ello, el plan también es instrumentar
una estrategia agresiva en el ámbito comercial para
crecer en el manejo de vehículos en el puerto, uno
de los nichos donde Transportes Cuauhtémoc es líder
en el transporte terrestre; además de los mercados
de graneles agrícolas, chatarra, fertilizantes y servicios
de valor agregado como el almacenaje donde la empresa quiere
concentrarse.
En el segmento de los autos CPV ha desarrollado
en el interior del recinto portuario fiscalizado, un patio
de 5.5 hectáreas debidamente pavimentado, cercado e
iluminado, para almacenar autos y contenedores. Dicha instalación
ya ha comenzado a ser utilizada por la firma BMW, la prestigiada
armadora alemana de vehículos deportivos y de lujo
que ha confiado la operación de sus importaciones a
la nueva CPV desde enero pasado a razón de 500 vehículos
por mes. Jiménez está optimista de que esta
operación le traerá en los próximos meses
otras firmas de autos.
La nueva imagen de CPV como una empresa más
seria y profesional al formar parte de Transportes Cuauhtémoc
con más de 60 años de prestigio, ha facilitado
en parte el convencimiento de nuevos usuarios a usar sus servicios
de maniobras. Entre ellas destacan además de BMW, Cargill
y Talleres y Aceros.
La relación de negocios con Cuauhtémoc
le ha permitido en algunos casos hacer una sinergia en actividades
logísticas más allá de la sola carga
y descarga de embarcaciones en el puerto, como lo son los
servicios logísticos integrales que incluyen el almacenamiento
y el transporte terrestre a centros de distribución
de la ciudad de México; pero ello no obsta para que
CPV también realice negocios con el ferrocarril, por
lo que dentro de sus inversiones también se incluye
una espuela de vía a sus patios para facilitar su logística.
Jiménez asegura que con estos cambios
y los que están pendientes de concretar, la historia
de CPV ya no es la del “patito feo”. 
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