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De Puerta a Puerta
Competitividad
portuaria,
¿Los siguientes pasos?

Por: Sergio A. Ruiz Olmedo

I. Las variables de la competitividad portuaria

Medir la competitividad de un puerto a nivel mundial, exige tomar en cuenta múltiples elementos:

•Marco jurídico vigente
•La infraestructura
•Ambiente propicio para la inversión en terminales espe cializadas
•Esquema administrativo y operativo de los puertos
•Políticas adecuadas y coordinadas por parte de las diversas autoridades
•Capacitación en todas las inst ancias portuarias y en todos los niveles.

Los anteriores son sólo algunos de los aspectos que de manera más evidente inciden en la competitividad de los puertos mexicanos. En un país donde se apostó a la modernidad de los puertos como factor de mayor competitividad de la industria y el comercio asentados en nuestro territorio, la eficiencia de esta infraestructura sigue siendo fundamental, sobre todo si se toma en cuenta que los servicios marítimos que sirven a nuestro país son navieras de talla planetaria que se ven atraídas por zonas de mayor demanda de sus fletes, como es el caso de China.

Ante la amenaza del surgimiento de la economía china y de muchos otros factores en el plano internacional, hoy más que nunca se hace imperativo acrecentar nuestra competitividad portuaria.

II. ¿Dónde empezó todo?

Durante muchos decenios del siglo pasado, en la época priísta, se consideraba un símbolo de progreso la inauguración de obras de infraestructura. El problema no fue la construcción de innumerables puertos, aeropuertos, carreteras, puentes, y vías férreas, sino la falta de su justificación económica y sobre todo, su inaceptable orientación política.

En ese contexto, donde no se tomaban en cuenta las necesidades de los sectores productivos, era posible darse el lujo de presenciar ineficiencias, que rallaban en lo vergonzoso. Tal era el caso de las prácticas sindicales donde un “trabajador”, permitía que otro, (“cuije”) hiciera las labores de carga o descarga en su lugar, mediante un pago…Mientras eso sucedía en nuestros puertos, en el mundo, (a partir de los años setenta y principios de los ochenta), ya se había desatado un movimiento que a la postre se revelaría inexorable: la “Globalización”.

Si nuestro país no representara la novena economía del planeta, tal vez no se hubieran dado los cambios que en menos de quince años se sucedieron de forma vertiginosa. Las fuerzas externas resultaron una presión demasiado grande como para ignorar la necesidad de realizar esos “cambios estructurales”. Dicho sea de paso, las reformas fiscal y energética son sólo los dos eslabones que faltan y que por encima del debate político, habremos de presenciar en el corto plazo.

III. Tool Port o Landlord Port

Una vez entendidas las nuevas reglas del juego y a pesar de los intereses creados, el gobierno en turno se dio a la tarea de imaginar una fórmula para dar el gran paso: Hacer de los puertos mexicanos un auténtico factor de desarrollo para la industria y el comercio de nuestro país.

Ahora la pregunta era: ¿Bajo que esquema?

Lo primero fue modificar la Ley vigente con el propósito de dar entrada al capital privado, tanto nacional como extranjero.
Después se analizaron las diversas opciones que prevalecían en puertos de países más avanzados y se llegó a dos esquemas finalistas:

•“Tool Port”. Donde el Administrador no sólo veía los aspectos relacionados con el desarrollo portuario, sino también operaba todas las terminales especializadas de manera directa, ofreciendo además los servicios necesarios para la carga y los buques.

•“Landlord Port”: Donde el Administrador firmaba contratos con terceros, a efecto de que éstos operaran de forma independiente las diferentes terminales del puerto y ofrecieran los servicios portuarios.
Ante el temor de propiciar monopolios, la ley introdujo una obligación de generar competencia al interior de cada puerto, buscando en lo posible contar con al menos dos operadores del mismo servicio.

Lo que en su momento parecía adecuado, con el paso del tiempo se ha revelado como un obstáculo para lograr una mayor competitividad. Actualmente el sello de los puertos más eficientes del mundo son sus economías de escala.

Antes de continuar, presentamos algunos de los artículos más relevantes de la Ley.

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