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¿Y dónde quedó la
Carta de Porte?

La OEA envió un modelo de Carta de Porte que proporcione mayor seguridad jurídica a transportistas y usuarios, pero el gobierno mexicano no ha recomendado su aplicación, vaya, ni siquiera saben dónde quedó dicho documento modelo

Por: Enrique Torres

La situación económica por la que atraviesa la industria del autotransporte de carga en el país no es nada deseable por otros sectores empresariales, es de todos conocido que hay una guerra de tarifas que ha depreciado el mercado, misma que afecta cada vez más la utilidad de las empresas y si a esto se le añade el retraso y falta de pago de la compañías contratantes al transportista, la situación se vuelve aún más complicada.

En estos tiempos, se ha vuelto una constante por parte de algunos usuarios, el pago de los servicios en periodos cada vez más prolongados, esta situación implica en ocasiones perder el 10% del margen, que muchas veces llega a representar la misma utilidad de las empresas, revela el bufete Henderson, Golberg & Clark, profesionales de la cobranza en la industria del transporte de carga en México y Estados Unidos.

“Se ha vuelto común que al transportista no se le pague o se le retenga por varios meses el costo del flete, porque en muchas ocasiones no se define a la persona responsable de pagar por el servicio”, comenta Elías Dip, presidente de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), organismo que agrupa alrededor de 150 mil transportistas de diversos sectores industriales.

Esta situación obedece en gran medida a la falta de elementos probatorios en la llamada Carta de Porte que actualmente se utiliza en México. Este es un documento emanado de un contrato mercantil, en el cual es común que las compañías de transporte incluyan un pagaré, esperando asegurar y agilizar su cobranza, aunque en la gran mayoría de los casos dicho pagaré resulta inútil, ya que regularmente no lleva la firma de un responsable.

“Ante la decisión de demandar a un cliente por incumplimiento de pago, corre uno el riesgo de perder más dinero en el proceso del juicio, que por el valor del flete”, explica Dip Ramé.

Según los especialistas, el modelo actual que se tiene en México de Carta de Porte para el tráfico comercial internacional, carece de herramientas prácticas y eficaces para suscitar una cobranza ágil, “tenemos como resultado una industria que se descapitaliza continuamente al disminuir cada vez más su porcentaje de recuperación de cartera corriente”, dice Salvador Bañuelos, vicepresidente de Henderson, Golberg & Clarke.

En México, la cartera vencida en lasempresas de autotransporte de carga andará en 10% del total de su margen de utilidad, ya que por cada flete que no le pagan al transportista tiene que hacer 10 viajes para recuperar su costo de inversión, afirma Bañuelos.

Según un análisis del bufete, en Estados Unidos la cartera vencida de las empresas de transporte se ubica entre un 3 y 5 por ciento, para recuperarla, los transportistas estadounidenses tienen que realizar 19 servicios por cada flete no pagado, porque el porcentaje de utilidad es menor al de México.

En Estados Unidos, se usa el documento Uniform Domestic Straight Bill of Lading, mismo que protege al transportista del pago de sus servicios, ya que tanto el destinatario como el expedidor se hacen responsables por el pago del flete; a menos que el expedidor, en el espacio del Bill of Lading reservado para este propósito, estipule que el transportista no deberá hacer entrega de la mercancía sin el pago del flete por parte del consignatario.

Lo anterior implica que si el expedidor no paga el importe del flete al transportista y no hubiera firmado en la sección correspondiente, la empresa de transporte tiene el derecho de exigir el pago al consignatario.

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