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COSTOS
Por experiencia de Siemens en varios proyectos
ferroviarios alre-dedor del mundo, García-Malo comenta
que la inversión en la infraestructura deberá
ser desembolsada por el gobierno.
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Javier García
Malo
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Recuerda que en la construcción de la
Línea 2 del Tren Eléctrico Urbano de Guadalajara
en 1991, el financiamiento de la obra fue entre gobierno federal
(33.3%), el gobierno estatal de Jalisco (31.2%) y el municipio
de Guadalajara (2.1%). Además el banco de desarrollo
alemán Kreditanstalt fur Wiederaufbau (Kfw) financió
el 33.3% del proyecto.
La infraestructura debe ser a fondo perdido.
La movilidad es obligación del gobierno. Es exactamente
igual que una concesión para el autotransporte público.
Las carreteras las pone el gobierno y el empresario privado
sólo el camión; y, ¿por qué es
rentable?, porque el privado sólo invierte en la unidad,
en mantenimiento del camión y en personal y con el
costo de la tarifa obtiene una utilidad y además hace
inversiones a futuro, ejemplifica.
Si bien explica que Siemens ya inició los trabajos
para este sistema de transporte desde su casa matriz en Alemania,
por el momento desconoce la potencial demanda de viajes que
podría tener el proyecto DF-Querétaro-Guadalajara.
Para algunos expertos, del Distrito Federal a
Querétaro hay un flujo superior a los mil autobuses
diarios, con un tiempo estimado de viaje de casi tres horas.
Para el caso de las dos principales aerolíneas:
Mexicana de Aviación y Aeroméxico, según
su página en Internet, en conjunto tienen 21 vuelos
en sábado y 25 viajes entre semana con un precio de
mil 549 pesos (unos 136 dólares) en un viaje sencillo.
En el caso de Aviacsa, el precio del boleto fue
de 975 pesos (85.4 dólares) con una frecuencia de cinco
vuelos por día.
DEPREDACIÓN O PROMOCIÓN
Según un breve sondeo realizado por Transporte
Siglo XXI un 80.3% de los encuestados estaría dispuesto
a cambiar el avión por el tren de alta velocidad, si
el precio del boleto fuera igual al pasaje aéreo.
Ese número podría cambiar al considerar
que el precio estimado, según la experiencia de Siemens
(en otros proyectos de tren rápido en el mundo), sería
más económico.
El costo podría estar en tres cuartas
partes del valor del boleto de avión, estima
García-Malo.
Es decir, se podría ubicar entre 731 pesos
(unos 64 dólares) y cerca de mil 200 pesos (unos 102
dólares).
Kohlsdorf comentó que además de
ventaja económica, los pasajeros tendrían un
beneficio en tiempo, frente a las dos horas previas que requiere
un pasajero para tomar un vuelo, y el lapso del mismo traslado
aéreo y la demora para desembarcar el avión.
Aunque para algunos, esto podría parecer
la extinción de esa ruta aérea comercial, García-Malo
comenta que en el largo plazo este tipo de infraestructura
tiene un impacto positivo en el desarrollo regional.
Recuerda que hace 20 años, antes de que
entrara en operación el tren de alta velocidad entre
París y Lyon, en Francia, había 20 vuelos diarios
entre las dos ciudades, el cual se desplomó a cuatro.
Sin embargo, en la actualidad el tren viaja a máxima
capacidad con vagones de doble piso y la frecuencia de viajes
aéreos supera ya los 20. Un caso similar, agrega, sucedió
en España en la ruta Madrid-Sevilla.
Según la revista francesa La Vie du Rail,
en 1998 la estadounidense United Airlines y La Sociedad Nacional
de Ferrocarriles Franceses (SNCF) firmaron un acuerdo para
utilizar un boleto único para viajar en los trenes
de alta velocidad y la aerolínea en los vuelos de Lyon
a Estados Unidos, con conexión en la terminal aérea
y ferroviaria del Aeropuerto Charles de Gaulle. Además
de acuerdos similares con Air France.
La SCNF, una de las principales operadoras ferroviarias
del mundo, transporta anualmente a unos 800 millones de pasajeros
y 130 millones de toneladas de mercancías a través
de sus 32 mil kilómetros de vías (de ellas mil
300 kilómetros de alta velocidad donde corren 380 trenes
TGV, de la empresa Alstom).
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