Transporte Siglo XXI
La primera revista de negocios de la industria

AÑO 5 VOLUMEN 57 MAYO 2004
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Desayuno con Frankenstein

Por: Ricardo Castillo Mireles

Los cuatro panelistas durante el pasado desayuno del Council of Logistics Management (CLM) no tenían donde esconderse. Los directores de logística de las cadenas de supermercados como Comercial Mexicana, Gigante, Carrefour y Chedraui tuvieron que confrontar a un público casi hostil que llegó a la reunión prácticamente con el machete desenvainado.

Se debe aclarar que dentro de los estatutos de reunión del CLM, las juntas mensuales son de intercambio de información y está estrictamente prohibido hacer o hablar de negocios específicos. De hecho, durante los seis años en los que hemos asistido a los desayunos del CLM, nunca se había hablado de negocio, ni tampoco, se había dado una asistencia tan numerosa como esta vez que el número de asistentes rebasó los 210 especialistas en logística, todo un récord para el CLM cuya mayor asistencia a un desayuno había sido de 106 asistentes en noviembre pasado, según cifras del organizador de estos eventos Luis Tommasi.

Hay que hacer hincapié que Joaquín González Varela, de Wal-Mart era aparentemente el invitado principal, pero por “política de la empresa” declinó asistir de último minuto. Quizá así fue mejor, ya que esto dio la oportunidad a los asistentes a que hablaran con mayor libertad del liderazgo incuestionable de Wal-Mart en estos momentos, y quizá la orientación del panel hubiera tomado otro curso. Cabe mencionar, por ello, que la ausencia de Wal-Mart también fue presencia, ya que detrás de las discusiones siempre estuvo presente la calidad de primer mundo de la logística de esta empresa.

Lo obvio y patente durante el panel abierto fue que la mayoría de los asistentes no llegaron ni por morbo ni por curiosidad, sino para tener un contacto directo con los administradores a quienes aparentemente nunca tienen oportunidad de ver en persona. De hecho, aparte de los regulares a los desayunos, la mayoría eran sin duda proveedores de las cadenas quienes buscaban una orientación directa sobre procedimientos de la entrega y redistribución de las mercancías dentro de las tiendas.

Como estaría la cosa que tanto Isauro Gutiérrez de Gigante como Carlos Ramos de Comercial Mexicana finalizaron la reunión con disculpas e instaron a los quejosos a un diálogo más frecuente para mejorar sus relaciones comerciales.

“Acérquense con nosotros para desarrollar los planes de trabajo ad- hoc con cada proveedor”, instó Isauro Gutiérrez a los asistentes.

El problema principal, tal como lo delineó el propio presidente del CLM, Gerardo Primo, quién además es director de logística de TMM, empresa que hace outsourcing para decenas de proveedores, el verdadero problema en el flujo de mercancías es “el cuello de botella” que existe en la recepción de los vehículos de carga y la tardanza que se tiene en el procesamiento de la documentación de re-cepción de mercancías. El problema principal, coincidieron todos, está en los Centros de Distribución, o CDs.

En perecederos, secos o congelados, la historia se repite durante el día donde aparentemente, personal poco eficiente y hasta corrupto –algunos proveedores dijeron que había que dar “mordida” para que les expeditaran la recepción de mercancía–, aumentan los costos de transporte de los proveedores sin que tengan la oportunidad de obtener algo a cambio ya que los precios de la mercancía de acuerdo a volumen han sido concertados previamente.

“A nosotros nos cuesta 250 pesos la hora-camión esperando a que nos reciban la mercancía”, comentó Jorge Cruz Sánchez, subgerente regional de Vehículos en la zona metropolitana de la empresa Bimbo. El problema, claro, no son los 250 pesos de una hora, sino la multiplicación a través del día por la espera, ya que Bimbo, al igual que Nestlé y otros 50 proveedores de gran envergadura, manejan flotillas de transporte de gran tamaño.

En varios segmentos de la reunión se discutió el sistema de entrega con cita –tal cual lo implementa Wal-Mart estrictamente–, pero es obvio que establecer las entregas justo a tiempo sigue siendo el talón de Aquiles competitivo de estas cadenas de tiendas de autoservicio.

Inclusive, Isauro Gutiérrez discutió la posibilidad de implementar un sistema de negociación previa vía EDI (intercambio electrónico de datos) pero comentó que en este rubro los que tienen aún una gran deficiencia son los propios proveedores, muchos de los cuales llegan a entregar sus productos sin previo aviso ni cita.

“Va a tener que darse este sistema donde los proveedores van a poder informarnos qué vamos a recibir”, dijo Gutiérrez, “para poder terminar una operación en no más de dos o tres horas”.

Aunque el tema central fue orientado hacia la recepción y tramitología de la entrega de mercancías, hubo otros temas durante el panel abierto por medio de preguntas y respuestas.

Un tema que preocupa a los proveedores es el hecho de que en un futuro no muy lejano Wal-Mart va a implementar el sistema de identificación de mercancía por el sistema de frecuencia de radio RFID.

Isauro Gutiérrez comentó que aunque Wal-Mart va a tratar de implementarlo, y “nosotros hacemos un análisis, no lo veo en toda la mercancía en el corto plazo, excepto en ropa y CDs puesto que una vez que se adopte este sistema, tiene que crearse la cultura. En unos 15 años más, si lo veo y nosotros adoptaremos esta mejor práctica dependiendo del costo”.

En otro momento se le preguntó al panel sobre la intención de Comercial Mexicana, Gigante y Soriana sobre la integración de la empresa consolidadora de compras Sinergia, la cual tiene una demanda en la Comisión Federal de Competencia de parte de 43 grandes proveedores quienes insisten que el objetivo final de esta empresa sería el fijar precios en compras de volumen para las tres cadenas.

De nueva cuenta, Gutiérrez tomó la palabra: “Es un tema delicado”, respondió el representante de Gigante, y negó que en ningún momento Sinergia intentará fijar precios en compras de alto volumen. El objetivo de Sinergia, alegó, es otro: “El objetivo tiene más que ver con las importaciones que con cualquier otra cosa. Queremos abatir costos unificando recursos. Por ejemplo, las tres partes importamos luces de navidad de un solo proveedor en el oriente y hacemos gastos por separado en transporte, agentes aduanales y otros gastos. Al unificar recursos, todos podemos usar el mismo transporte y agente aduanal para abatir costos”.

Claro está, los proveedores mexicanos no lo ven así y el tema sigue pendiente en la Comisión Federal de Competencia.

Al final del panel le preguntamos a Etienne Capgras de Chedraui sobre la sombra que Wal-Mart hace sobre las actividades de logística de la competencia. Capgras reconoció: “Wal-Mart es el que pone la pauta”.

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