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Tráfico y Logística

Desayuno con Frankenstein

Por: Ricardo Castillo Mireles

Los cuatro panelistas durante el pasado desayuno del Council of Logistics Management (CLM) no tenían donde esconderse. Los directores de logística de las cadenas de supermercados como Comercial Mexicana, Gigante, Carrefour y Chedraui tuvieron que confrontar a un público casi hostil que llegó a la reunión prácticamente con el machete desenvainado.

 

Se debe aclarar que dentro de los estatutos de reunión del CLM, las juntas mensuales son de intercambio de información y está estrictamente prohibido hacer o hablar de negocios específicos.

De hecho, durante los seis años en los que hemos asistido a los desayunos del CLM, nunca se había hablado de negocio, ni tampoco, se había dado una asistencia tan numerosa como esta vez que el número de asistentes rebasó los 210 especialistas en logística, todo un récord para el CLM cuya mayor asistencia a un desayuno había sido de 106 asistentes en noviembre pasado, según cifras del organizador de estos eventos Luis Tommasi.

Hay que hacer hincapié que Joaquín González Varela, de Wal-Mart era aparentemente el invitado principal, pero por “política de la empresa” declinó asistir de último minuto. Quizá así fue mejor, ya que esto dio la oportunidad a los asistentes a que hablaran con mayor libertad del liderazgo incuestionable de Wal-Mart en estos momentos, y quizá la orientación del panel hubiera tomado otro curso. Cabe mencionar, por ello, que la ausencia de Wal-Mart también fue presencia, ya que detrás de las discusiones siempre estuvo presente la calidad de primer mundo de la logística de esta empresa.

Lo obvio y patente durante el panel abierto fue que la mayoría de los asistentes no llegaron ni por morbo ni por curiosidad, sino para tener un contacto directo con los administradores a quienes parentemente nunca tienen oportunidad de ver en persona. De hecho, aparte de los regulares a los desayunos, la mayoría eran sin duda proveedores de las cadenas quienes buscaban una orientación directa sobre procedimientos de la entrega y redistribución de las mercancías dentro de las tiendas.

 

Como estaría la cosa que tanto Isauro Gutiérrez de Gigante como Carlos Ramos de Comercial Mexicana finalizaron la reunión con disculpas e instaron a los quejosos a un diálogo más frecuente para mejorar sus relaciones comerciales.

“Acérquense con nosotros para desarrollar los planes de trabajo ad- hoc con cada proveedor”, instó Isauro Gutiérrez a los asistentes.

El problema principal, tal como lo delineó el propio presidente del CLM, Gerardo Primo, quién además es director de logística de TMM, empresa que hace outsourcing para decenas de proveedores, el verdadero problema en el flujo de mercancías es “el cuello de botella” que existe en la recepción de los vehículos de carga y la tardanza que se tiene en el procesamiento de la documentación de re-cepción de mercancías. El problema principal, coincidieron todos, está en los Centros de Distribución, o CD's.

En perecederos, secos o congelados, la historia se repite durante el día donde aparentemente, personal poco eficiente y hasta corrupto –algunos proveedores dijeron que había que dar “mordida” para que les expeditaran la recepción de mercancía–, aumentan los costos de transporte de los proveedores sin que tengan la oportunidad de obtener algo a cambio ya que los precios de la mercancía de acuerdo a volumen han sido concertados previamente.

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