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Quitarán chatarra rodante
Iniciaron los programas de modernización
y chatarrización del autotransporte de carga. Esperan
renovar e incorporar más de 45 mil 500 camiones, con
una inversión programada de más de 3 mil 800
millones de dólares, en 10 años.
Por:
Enrique Torres
Santa Clara Coatitla,
Edo. de Méx.- Luego de 17 azotes y en tan sólo
15 minutos, fue destruido y enviado al horno para su fundición,
el primer camión que dio inicio al programa de Chatarrización
del parque vehicular mexicano, en el primer y único
centro de destrucción de camiones, concesionado a la
empresa CFF Recycling, por la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público.
Era un Freightliner con cabina DINA color azul
cielo modelo 1981, se me hizo un nudo en la garganta,
comenta Manuel Álvarez, dueño de la empresa
Transportes Rápidos de AMSA, al ver destruida su unidad.
El 23 de abril ya había recibido las llaves de su camión
de reemplazo, un International de la Serie 4000.
Esto es parte de un ambicioso proyecto que incluye,
además, los programas de modernización y reemplacamiento
de la flota federal de camiones de carga y pasaje en el país,
que tienen como objetivo reducir en un lapso de 10 años,
la edad de la flota vehicular del país de 15 a 6 años.
A través del proyecto, se espera renovar
e incorporar más de 45 mil 500 camiones, con una inversión
programada de más de 3 mil 800 millones de dólares.
El programa otorga estímulos fiscales
por la destrucción de vehículos que cuenten
con placas del Servicio Público Federal con más
de 12 meses de antigüedad y que tengan una edad vehicular
de 6 años o más. El beneficio fiscal puede ser
aplicable en la compra de unidades nuevas o seminuevas con
un máximo de 5 años de antigüedad.
Los estímulos fiscales para los transportistas,
alcanzan un monto semejante al valor comercial o 15% del precio
de un vehículo nuevo. Para el caso de los tractocamiones,
el Programa de Chatarrización es de 140 mil pesos en
tractocamiones quinta rueda; 90 mil pesos en camiones unitarios
de tres ejes; 60 mil pesos en camiones unitarios de dos ejes;
120 mil pesos en autobuses integrales para más de 30
pasajeros y 70 mil pesos en autobuses convencionales para
más de 30 pasajeros.
CHATARRIZACIÓN ÁGIL
Juan José Guerra Abud, presidente ejecutivo
de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses,
Camiones y Tractocamiones (ANPACT), comenta que el programa
de renovación va destinado al llamado hombre-camión
y a las pequeñas empresas del transporte.
Comenta que el parque vehicular de carga con
placas federales asciende, de acuerdo con cifras de la SCT,
a 250 mil unidades y el de pasaje y turismo a 65 mil y se
estima que más de 100 mil unidades tienen más
de 20 años y de ellas, unas 30 mil cuentan hasta con
más de 30 años de antigüedad, las cuales
son las más susceptibles de captar por los programas
en los siguientes años. Para este 2004 se estima que
se destruirán unos mil 800 camiones.
Destaca que las características del parque
vehicular mexicano de carga tienen en promedio 17 años
de edad, resaltando que en el caso de las unidades ilegales,
se trata de unidades obsoletas ya que generalmente son de
desecho en los Estados Unidos, altamente contaminantes, inseguras
e ineficientes.
Los trámites para la chatarrización
actualmente se realiza en un tiempo de gestión de 30
días, pero tiene como objetivo para este año
reducirse a tan sólo cinco días, comenta el
director general del autotransporte federal de la SCT, Carlos
González Narváez.
DISTRIBUIDORES CAPACITADOS
Parte importante en este proyecto son las distribuidoras
de camiones en el país, las cuales serán el
canal a través del cual se realizará la captación
de unidades a chatarrizar y por consiguiente la
venta de camiones, ya sea usados o nuevos.
Los distribuidores de las distintas marcas
están preparados para enfrentar el reto, señala
Eduardo Arreguín, presidente de la división
Camiones de la Asociación Mexicana de Distribuidores
de Automotores (AMDA).
Sin embargo, para la captación y destrucción
de camiones solo existe a la fecha un centro encargado del
reciclado de los camiones en todo el país.
No sabemos cuántas plantas habrá,
pero la recepción diaria de 100 camiones para su destrucción
justifica la instalación de este tipo de empresas,
menciona Juan José Guerra.
Agrega que el costo de llevar el vehículo
de su origen al punto de destrucción corre a cargo
del transportista, quien es acompañado de un representante
de la distribuidora encargada de vender el camión nuevo.
El producto de la venta de la chatarra es para el propio
hombre-camión, lo que absorbe el costo de traslado,
son reglas de SHCP, aclara.
María Elena Cantú, directora general
de CFF Recycling México, filial de la corporación
gala y que opera desde hace siete años en el país,
señala que su empresa analiza la instalación
de otros centros de acopio en las principales zonas industriales
y de transporte del país, como Guadalajara y Monterrey,
además de que si fuera necesario podrían instalar
plantas de trituración similares a esta. La actual
planta tiene una capacidad instalada de 20 mil toneladas mensuales
de producción de chatarra, la que es reciclada por
la industria siderúrgica nacional.
Se puede generar también un importante
mercado secundario para la venta de camiones usados,
comenta Refugio Muñoz, director general de la Cámara
Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Y agrega: el programa de chatarrización
de camiones y tractocamiones es parte de un plan integral
que busca modernizar el parque camionero, y otorgar la competitividad
internacional al autotransporte, al mismo nivel o superior
del que tienen nuestros socios comerciales, por lo que, si
algún día se llega a dar la apertura de fronteras
en los Estados Unidos para los camiones mexicanos, el transporte
nacional estará mejor preparado para afrontar esa competencia.
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