Las entidades financieras especializadas alcanzaron en noviembre del 2008 una cartera por más de 70mil millones de pesos en crédito al sector empresarial, de ahí que se dicen listas para atender a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), sobre todo, por encima de las instituciones bancarias, que sin duda habrán de ser más exigentes en el otorgamiento de las líneas de crédito.
Mario Sandoval, presidente de la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE), expresó que este tipo de organismos se han enfocado en créditos de largo plazo para las Pymes, útiles para la adquisición de equipos de trabajo, bienes de capital, remodelaciones o adecuaciones de instalaciones, entre otros conceptos.
Por ahora, la cartera en manos de estas instituciones representa menos del 10% de lo que existe en el sector bancario, sin embargo, Sandoval consideró que gracias a la especialización que tienen con las Pymes, que les dota de una mayor capacidad de entender las necesidades de crédito, así como llevar de la mano a las empresas para la formación de sus expedientes financieros, son elementos que motivarán que crezca su participación.
Estos elementos aunados a que no se tienen que adquirir productos adicionales como cuentas, nóminas, seguros, entre otros, que condicionan las instituciones bancarias, motivan que al final la diferencia de tasas que pueden ser de hasta dos puntos porcentuales en las entidades financieras especializadas se reduzca y haga más competitivos sus créditos.
El también director general de Ficen explicó que se requiere tener un mayor impulso al financiamiento empresarial, ya que en México representa menos de 1% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras en economías como Brasil y Chile alcanza hasta 30 por ciento.
Las entidades financieras especializadas se encuentran conformadas por las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofol) y las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofom), arrendadoras financieras y empresas de factoraje, principalmente.